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Femicidio

“Llamaron a la familia mientras las torturaban”: escalofriante testimonio en la causa por el triple femicidio

Celeste González, inquilina de la casa donde se cometieron los crímenes, contó que los agresores realizaron una llamada telefónica a familiares de una de las jóvenes mientras las sometían. El fiscal sostiene que el móvil del ataque estaría vinculado a un ajuste por drogas robadas.

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El triple femicidio de Florencio Varela continúa bajo investigación y suma nuevos elementos que agravan el cuadro de violencia y crueldad. Celeste González Guerrero, una de las detenidas, declaró que durante la tortura a las víctimas los asesinos realizaron una llamada telefónica a la familia de una de las chicas para exigir la devolución de una importante cantidad de droga.

La mujer —inquilina de la vivienda donde se produjo el crimen y vendedora de estupefacientes vinculada a uno de los acusados, apodado “Pequeño J”— dio detalles de la secuencia en diálogo con su abogado defensor, Daniel Giaquinta, quien difundió parte de la conversación.

“Llamaron a la familia mientras las torturaban”

Según el relato de González, los agresores actuaron con extrema violencia y con un mensaje mafioso:

“Llamaron a la familia de una de las chicas mientras las torturaban. Les dijeron que devuelvan lo que habían robado. Él me iba contando, y a mí eso me dio mucho miedo”, relató a su abogado.

González sostuvo además que una de las víctimas fue asesinada cuando intentó escapar de la vivienda:

“Miguel Villanueva Silva mató a una porque se quiso ir. Le habían robado a (Víctor) Sotacuro 30 kilos, 300 kilos, no sé… después me dijeron 300 kilos. Una de las chicas con su familia”, declaró.

El testimonio refuerza la hipótesis del fiscal de la causa, que sostiene que el móvil del triple femicidio fue un ajuste de cuentas por el robo de una importante cantidad de droga perteneciente a una organización narco con base en la zona sur del conurbano.

Una trama de represalias y vínculos narcos

A pesar de que la investigación se centra en el circuito narco local, González deslizó que las familias de las víctimas “tenían mucho que ver” con el conflicto:

“Su familia también estaba metida, porque eran otro grupo de mafia, de otra villa”, aseguró la detenida.

Los investigadores reconstruyeron que las tres jóvenes fueron citadas bajo el pretexto de una reunión social. La mujer detenida detalló que los acusados “las esperaban en el living, a oscuras, con guantes de látex y parlantes encendidos”.

“Bajaron sonrientes, se las veía engañadas, como si vinieran a una fiesta”, agregó en su declaración.

La imputación contra Sotacuro y la confirmación del fiscal

Víctor Sotacuro, sindicado como uno de los jefes narcos vinculados al hecho, se encuentra imputado por homicidio calificado por concurso premeditado de dos o más personas, alevosía, ensañamiento y violencia de género, delitos que prevén pena de prisión perpetua.

En su declaración ante el fiscal, Sotacuro negó haber participado directamente en los asesinatos y aseguró haber sido “utilizado”. Sin embargo, identificó en fotografías a tres sospechosos —conocidos como “El Loco David”, “Pequeño J” y “El Bola”— y trazó un croquis con los movimientos de esa noche.

También reconoció que las víctimas, Idone y Florencia, habían vivido durante seis meses en su domicilio y que uno de los acusados utilizaba con frecuencia su teléfono celular.

De acuerdo con su versión, el triple crimen habría sido una represalia por el robo de entre 300 y 400 kilos de droga, versión que coincide con los dichos de González y con los primeros informes del Ministerio Público.

El horror en Florencio Varela

El hecho —ocurrido en la localidad bonaerense de Florencio Varela— conmocionó al país por su nivel de violencia. Las tres mujeres fueron halladas sin vida en una vivienda del barrio La Esmeralda, con signos de tortura, luego de permanecer desaparecidas durante varios días.

Las pericias forenses confirmaron que las víctimas fueron asesinadas con saña y en un contexto de violencia de género, aunque los investigadores remarcan que la principal motivación sería un ajuste narco entre bandas rivales.

Femicidio

Un año del triple femicidio de Varela: 16 detenidos, tres prófugos y una familia que reclama justicia sin “benevolencia”

A un año del asesinato de Lara Gutiérrez, Morena Verdi y Brenda Del Castillo en Florencio Varela, el abuelo de dos de las víctimas reclamó que la Justicia «no sea benévola» con los 16 detenidos e insistió en que quedan tres prófugos con pedido de captura internacional. La causa ya tramita en el fuero federal y el principal acusado, Tony Janzen Valverde Victoriano, alias «Pequeño J», fue extraditado desde Perú en mayo de 2026.

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El Argentino Diario-Lara, Morena, Brenda.
Un año del triple femicidio narco de Varela: “Las devolvieron en una bolsa de consorcio”.

Las torturaron durante horas, grabaron todo en vivo para un grupo cerrado de 45 personas y las enterraron en el patio de una casa del barrio Villa Vatteone, en Florencio Varela. Tenían entre 15 y 20 años. Este sábado se cumple un año del triple femicidio de Lara Gutiérrez, Morena Verdi y Brenda Del Castillo, crimen con sello narco que conmocionó al país y desató una investigación que aún sigue abierta.

Antonio Del Castillo, abuelo de Morena y Brenda, conversó con la agencia Noticias Argentinas en el primer aniversario de los crímenes y expresó el dolor que atraviesa a su familia cada día: «Las extrañamos muchísimo, muchísimo las extrañamos y las vamos a seguir extrañando». También elevó un reclamo directo a la Justicia: «Sin verdad no hay justicia. Esperemos que se ilumine un poquito a los jueces cuando llegue la hora de impartir justicia». La causa está actualmente a cargo del juez federal del Departamento Judicial de Morón, Jorge Rodríguez.

La trampa mortal del 19 de septiembre de 2025

A las 21.30 del viernes 19 de septiembre de 2025, las tres jóvenes se subieron a una camioneta Chevrolet Tracker blanca con patente PAZ355 en la rotonda de La Tablada. Les habían prometido una fiesta en la que cobrarían 300 dólares cada una. En la madrugada del sábado 20, en el inmueble de la calle Chañar 702, las jóvenes fueron torturadas con el objetivo de que revelaran dónde estaba la droga que supuestamente había sido sustraída a la banda. Lara Gutiérrez, la menor del grupo, de 15 años, habría conocido días antes a uno de los implicados.

Las autopsias del Cuerpo Médico Forense revelaron la magnitud de la violencia ejercida. Lara fue víctima de violencia extrema y sistemática: presentaba cinco dedos de la mano izquierda amputados, la oreja izquierda cortada, quemaduras, y un corte muy profundo en el cuello que se presume fue la causa de su muerte. Morena falleció por un shock neurogénico producto de una estrangulación, con una bolsa cubriendo su cabeza. Brenda murió de un paro cardiorrespiratorio traumático por traumatismos graves de cráneo, con heridas cortantes y fracturas en varias partes del cuerpo. En todos los casos, el informe forense confirmó que las primeras lesiones fueron provocadas mientras las víctimas aún estaban con vida.

El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, confirmó que las torturas fueron transmitidas en directo a través de una red social, en un grupo cerrado al que había 45 personas conectadas. Según la fiscalía, los acusados «prolongaron el sufrimiento de las víctimas de manera deliberada e inhumana».

Los cuerpos fueron hallados el 24 de septiembre, enterrados en el patio de la vivienda. «No te olvides que a las nenas nos las devolvieron en una bolsa de consorcio», dijo Antonio Del Castillo. «Ojalá que hoy estén bien protegidas por Dios. Ellas también deben estar clamando justicia. Y cuando un cuerpo no clama justicia no descansa en paz».

Dieciséis detenidos y tres prófugos

La investigación avanzó con rapidez en los primeros días. Las cámaras de seguridad permitieron identificar la camioneta el lunes 22; el martes 23, la señal del celular de una de las víctimas impactó en una antena de Villa Vatteone y derivó en el primer allanamiento, donde fueron detenidos Daniela Iara Ibarra y Maximiliano Parra, quienes limpiaban la vivienda. La camioneta apareció incendiada ese mismo día.

Hoy la causa cuenta con 16 detenidos: Tony Janzen Valverde Victoriano (alias «Pequeño J»), Matías Agustín Ozorio, Magalí Celeste González Guerrero, Miguel Ángel Villanueva Silva, Daniela Iara Ibarra, Maximiliano Andrés Parra, Víctor Sotacuro Lázaro, Milagros Florencia Ibáñez, Mónica Débora Mujica, Ariel Jeremías Alexis Giménez, Bernabé Jesús Mallón, Luis Ramiro Mansur, Verónica Emilce Chieto, María Inés Olivera, Eugenia Quispe Gallardo y David Godoy, este último incorporado a la causa el 17 de septiembre de 2026 cuando se encontraba detenido por un robo en Parque Chacabuco.

El abuelo De Castillo señaló que junto a su hija Sabrina, madre de Morena, calculan que son 17 los implicados, y que faltan tres prófugos con nombre y apellido con pedidos de captura internacional activos. «Calculo que puede haber más detenciones», afirmó.

«Pequeño J»: el líder de la banda, extraditado desde Perú

El principal acusado, Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como «Pequeño J», fue capturado en Perú el 30 de septiembre de 2025. Su extradición fue oficializada por el gobierno peruano el 31 de enero de 2026 y llegó al país el 4 de mayo. Al día siguiente, desde la cárcel de Marcos Paz, declaró ante la Justicia: negó su participación en los asesinatos y dijo lamentar el hecho, pero no respondió preguntas. En noviembre de 2025, la Justicia Federal aceptó investigar el triple crimen, lo que amplió el alcance de la causa. Los delitos imputados incluyen triple homicidio agravado por alevosía y ensañamiento, privación ilegal de la libertad coactiva, trata de personas, lavado de activos y narcotráfico.

Daniel Adler, especialista en Seguridad Pública, explicó la lógica detrás de la brutalidad del crimen: «El sello narco depende de una organización y tiene la particularidad de que se usa extrema violencia y en muy rápida velocidad de gestión. Lo único que les importa es dejar un mensaje, un precedente. Lo que busca el narco es causar el máximo impacto en menor tiempo posible».

Un año después: homenajes y reclamo de justicia

Este sábado, al cumplirse un año de los crímenes, los familiares y amigos de Lara, Morena y Brenda se reunieron a las 20.00 en el cruce de La Quila y Crovara para iniciar una peregrinación con velas que recorrió el mismo camino que hizo la camioneta que las trasladó aquella noche. A medianoche, en el momento exacto en que se cumplió el año, se presentó el mural en la rotonda y se realizó una suelta de globos en su memoria.

Antonio Del Castillo fue claro sobre lo que espera de la Justicia: «Que los magistrados no sean benévolos con los imputados porque hicieron mucho daño, muchísimo daño. Seguimos confiando». También describió cómo el duelo altera incluso la memoria cotidiana: «A veces por nombrar a Jana, digo Morena, y cuando quiero decir Pilar, digo Brenda. Recordamos el día a día y en familia, es lo mejor que podemos hacer».

Lo que tenés que saber

  • Lara Gutiérrez, Morena Verdi y Brenda Del Castillo fueron torturadas y asesinadas en la madrugada del 20 de septiembre de 2025 en Florencio Varela, en el marco de un ajuste de cuentas narco.
  • Las torturas fueron transmitidas en vivo en un grupo cerrado de redes sociales al que había 45 personas conectadas, según confirmó el ministro de Seguridad bonaerense.
  • La causa cuenta con 16 detenidos; el principal acusado, «Pequeño J», fue extraditado desde Perú en mayo de 2026 y declaró negando su participación.
  • El abuelo de dos de las víctimas reclamó que la Justicia «no sea benévola» y denunció que quedan tres prófugos con pedidos de captura internacional activos.
  • En el primer aniversario, familiares y amigos realizaron una peregrinación con velas e inauguraron un mural en su memoria.
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