Cultura
Revolución, de Carlos Midence
El nuevo libro del embajador de Nicaragua en la Argentina, publicado en nuestro país por Acercándonos Ediciones.
Por Sara Rosenberg*
Lo primero que me sorprendió del libro de Carlos es la claridad y contundencia de su título: Revolución. Si bien el subtitulo enfoca o circunscribe el tema es muy significativo haber elegido este nombre, Revolución, nuclear en los temas que aborda.
Y lo es por varias razones de peso y que se van abriendo en abanico a lo largo de sus páginas.
El libro se articula en tres ensayos que se complementan y se sostienen sin perder su perspectiva anticolonial y antiimperialista. Van desde el sentido y la razón anticolonial de la palabra misma –Revolución- que da título al libro, sigue con la relación dialéctica entre Rubén Darío y Sandino y el pueblo como cruzamiento de palabra y acción de la Revolución y por fin en el tercer ensayo situar el eje histórico en la figura de Sandino y su actualidad.
Y es sobre todo notable el enfoque y la elección del título, porque está escrito desde el lugar luminoso de la Victoria, de la lucha y los grandes logros alcanzados por la Revolución Sandinista.
Lo que llamo espíritu de victoria se siente en la escritura y en la óptica con que se narra y se debate cada tema, en el marco del proceso revolucionario sandinista que ha transformado profundamente a Nicaragua y a su pueblo que es el sujeto de esta transformación y como no, también a toda Nuestra América.
Una óptica -la de la Victoria- que es hoy más que necesaria para contrarrestar la letanía letal (valga la redundancia) del imperialismo que promueve e inocula la decadencia y el espíritu de la derrota, tergiversando y demonizando los esfuerzos y los logros de los pueblos decididos a ser soberanos.
Desde esta óptica y con el optimismo lógico que nace de un proceso revolucionario en marcha y transformador, el primer ensayo, “ Revolución, contribución del Sandinismo al concepto”, hace un profundo análisis del significado –histórico y actual- de la palabra Revolución, mostrando el sentido anticolonial y antiimperialista de la propia palabra Revolución en Nuestra América, una diferenciación muy importante para situar y traer hasta nosotros el prolongado combate de más de quinientos años de los pueblos que resistieron y resisten al imperialismo. Y que en la Nicaragua Sandinista han triunfado.
Abre el debate sobre el lenguaje y sobre el enfoque eurocéntrico de historiadores y politólogos que han utilizado el concepto “revolución” de manera nada inocente sino como un instrumento de formación del “sentido común” que impera y es aceptado como dogma en Occidente.
Enumera los diversos bautismos de la palabra revolución, el modo en que se la desgasta, se la carga de significados contrarios a los que corresponden, como sucedió por ejemplo con la primera gran Revolución antiesclavista en América: Haití.
La palabra revolución sufre además, como bien señala el autor, una especie de deformación por adición, revolución de colores, revolución de la alegría, revolución libertadora, etc. etc. “… siempre con el objetivo de diluir la palabra, difuminarla, como si no hubiera frontera entre Revolución, motín, rebelión, revuelta, levantamiento, golpe de estado…” , una estrategia muy utilizada en la academia, los medios, la propaganda, la política colonial que no solo roba vidas y recursos sino y especialmente sentidos y modos de pensar y vivir.
El debate que el autor propone es intenso y más que necesario para consolidar no sólo los grandes logros materiales de la Revolución sino para ampliar el campo de lo que Guevara llamaba la construcción del Hombre nuevo, dueño de su destino y de su conciencia soberana y colectiva.
De allí que a través de este libro se estructure con fuerza la necesaria mirada y el análisis anticolonial, capaz de poner en cuestión a historiadores como Hobsbawm -y tantos otros consagrados por la academia europea-para desnudar con paciencia y datos históricos serios las posturas/imposturas eurocéntricas.
Decía Lewis Carroll que las palabras tiene dueño.
En estos ensayos se trata de reapropiarse del sentido histórico de la palabra Revolución desde la Revolución en marcha y con la clara conciencia de que el camino revolucionario implica también una revolución en el lenguaje y en el espíritu de la humanidad.
Un libro breve, pero imprescindible en este tiempo donde desde las maquinarias perversas de la propaganda y la cultura capitalista pretenden ocultar y desfigurar las grandes victorias de un pueblo que ha sabido sintetizar su historia, avanzar de la mano de Darío y Sandino y del Frente sandinista para alumbrar el presente y el futuro de Nuestra América.*Novelista, Dramaturga , pintora, traductora y analista sociopolítica.
Podés conseguir el libro a través del siguiente enlace.
*Sara Rosenberg es novelista, dramaturga, pintora, traductora y analista sociopolítica.
Cultura
Tecnópolis: Figoli supera por $20.700 millones a Buenos Aires Arena
Perfeta Producciones ofreció $204.000 millones por explotar el predio de Villa Martelli durante 25 años, contra $183.300 millones de Buenos Aires Arena, socia de La Nación y Live Nation. Pero el 70% del puntaje queda librado a la apreciación de la AABE.
El parque de ciencia y tecnología que abrió sus puertas en 2011 como espacio público y gratuito quedó a un paso de pasar a manos privadas por un cuarto de siglo. En la licitación de Tecnópolis, la oferta del empresario Marcelo Figoli supera por $20.700 millones a la de Buenos Aires Arena, la sociedad que integran Live Nation y el diario La Nación, pero la decisión final dependerá de rubros que la AABE evaluará con total discrecionalidad.
El concurso fue convocado por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) mediante la Resolución 98/2025, publicada en el Boletín Oficial el 15 de diciembre de 2025, para conceder el uso y la explotación comercial del predio de Villa Martelli por 25 años, con una prórroga posible de un año más. El destino fijado es el de actividades recreativas, de esparcimiento y ocio, con posibles actividades complementarias deportivas, culturales y comunitarias.
Las ofertas
Según la documentación del concurso, Perfeta Producciones S.A. presentó una oferta económica total de $204.000 millones, frente a los $183.300 millones de Concesión Villa Martelli BAA SAPU, la sociedad de Buenos Aires Arena S.A. La diferencia es de alrededor del 11 por ciento a favor de Perfeta.
El canon mensual surge de dividir el total por los 300 meses de concesión: $680 millones por mes en el caso de Perfeta y $611 millones en el de Buenos Aires Arena. La propuesta de Buenos Aires Arena coincide exactamente con el canon base fijado en el pliego, es decir, el mínimo que el Estado aceptaba cobrar.
Setenta puntos a criterio de la AABE
El concurso reparte 100 puntos: hasta 40 por el proyecto, hasta 30 por el plan de inversión, hasta 20 por el canon ofrecido y hasta 10 por los antecedentes. Con los datos disponibles, Perfeta se impone en los dos rubros que se miden con criterios objetivos, el canon y los antecedentes.
El resto, el proyecto y el plan de inversión, suma 70 de los 100 puntos y queda librado a la apreciación de la AABE. Será en ese terreno, el más subjetivo del concurso, donde el Gobierno defina quién se queda con un predio público de más de 50 hectáreas.
Quiénes compiten
Perfeta forma parte de una alianza con Fénix Entertainment, el grupo estadounidense AEG Worldwide y Cárdenas Marketing Network (CMN). Figoli es el empresario detrás de Fénix Entertainment, a la que está vinculada Perfeta; entre sus antecedentes recientes figura la concesión por 20 años del Aconcagua Arena, en Mendoza. AEG opera estadios y arenas en distintos mercados y declara recibir más de 100 millones de asistentes por año.
Del otro lado está Buenos Aires Arena, que opera el Movistar Arena y cuenta con el respaldo de Live Nation Entertainment, que en junio adquirió una participación mayoritaria en la sociedad. La Nación conservó una participación accionaria significativa y busca sostener y ampliar su presencia en el negocio del entretenimiento en vivo.
Un parque público que se achica
Tecnópolis ocupa 509.759,79 metros cuadrados y depende hoy de la Secretaría de Cultura de la Nación. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, su planta de trabajadores pasó de 333 a 198 personas, una reducción de más del 30 por ciento. El Gobierno justifica la concesión en una estructura de gastos elevada, un bajo nivel de uso y problemas de deterioro, según fuentes oficiales.
El predio, inaugurado durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, fue pensado como una gran muestra de ciencia, tecnología y cultura con acceso gratuito, que sostuvo incluso tras su reapertura. Lo que se licita ahora no es un parque de divulgación científica, sino un negocio de espectáculos que se disputan dos gigantes del entretenimiento con socios extranjeros.
Lo que tenés que saber:
- La AABE licita la concesión de Tecnópolis por 25 años para actividades recreativas y de ocio.
- Perfeta Producciones, de Marcelo Figoli, ofreció $204.000 millones; Buenos Aires Arena, socia de La Nación y Live Nation, $183.300 millones.
- La oferta de Buenos Aires Arena equivale al canon base de $611 millones mensuales fijado en el pliego.
- El proyecto y el plan de inversión suman 70 de los 100 puntos y dependen de la evaluación de la AABE.
- La dotación de Tecnópolis bajó de 333 a 198 trabajadores durante la gestión de Milei.
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