Cultura
El intempestivo cierre del INCAA: más de 150 despidos
Esta decisión implica la baja de 138 contratos en el INCAA, de los cuales 90 no serán renovados a fines de marzo y 48 se discontinuarán.
El ataque del gobierno de Milei a la cultura se manifestó en los últimos días con la confirmación del desguace del INCAA, lo cual no sólo afecta a la industria nacional y miles de familias, sino también trae diversas consecuencias sobre la cultura nacional:
¿Que implica el cierre del Instituto?
Suspender la realización de toda erogación económica vinculada a apoyos y aportes institucionales.
Suspender la realización de todo apoyo económico destinado a las Provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Disponer que las contrataciones de locación de obra y las contrataciones de obra por especialidad (monotributistas) del Organismo con vencimiento el 31 de marzo de 2024 no serán renovadas.
Asimismo, se establece la imposibilidad de realizar nuevas contrataciones de personal bajo las modalidades mencionadas.
Suspender la asignación y el pago en concepto de horas extras al personal del Organismo a partir del 1 de marzo de 2024.
Suspender los adicionales en materia de servicio de Seguridad en todos los edificios del Organismo a partir del 1 de marzo de 2024.
Suspender los desplazamientos del personal del INSTITUTO NACIONAL DE CINE Y ARTES AUDIOVISUALES, así como de invitados, dentro y fuera del territorio de la República Argentina, en cumplimiento de misiones y comisiones de carácter oficial, reglamentados por la Resolución INCAA N° 489- E/2023.
Disponer la terminación de todos los contratos con compañías de telefonía celular a partir del 1 de marzo de 2024.
Suspender las erogaciones correspondientes a la compra de suministros comestibles para el personal del Organismo, y los servicios y pago de mensajería, traslados en taxi o servicios afines.
Suspender los reintegros en concepto de gastos de combustible, estacionamiento, comida, y/o cualquier otro gasto de representación institucional.
El INCAA, que depende de la secretaría de Cultura liderada por Leonardo Cifelli, cuenta con un presupuesto de $10.778.658.800 en el año 2023, con asignaciones provenientes de los ingresos corrientes.
El organismo tiene 645 empleados, de los cuales 500 son de planta permanente y 145 son temporarios, distribuidos en diversos roles técnicos y administrativos.
El instituto financia sus actividades a través del Fondo de Fomento Cinematográfico, el cual se nutre de impuestos a la cultura, como el 10% sobre el precio de las entradas de espectáculos cinematográficos en todo el país y el 10% sobre el precio de venta o locación de videogramas grabados. También recibe un porcentaje de la facturación bruta por publicidad en los servicios de comunicación audiovisual.
Además, el INCAA genera ingresos por la clasificación y exhibición de películas para cine, la venta de entradas en la red de salas «CINE.AR Sala» y el alquiler de estrenos cinematográficos argentinos a través de la plataforma «CINE.AR Play» y «CINE.AR Estrenos».
También cobra aranceles por la clasificación de películas y otros conceptos establecidos en la ley.
Esta reducción de contratos en el INCAA se suma a otras medidas de ajuste en el sector público, como los 40 despidos en el ENACOM (Ente Nacional de Comunicaciones) y las posibles desvinculaciones en Trenes Argentinos y la secretaria de Comunicación.
En el caso de este organismo, como muchos otros descentralizados del Estado, se auto financia en su mayoría con aportes y erogaciones del sector que representa, lo cual, hace dudar de la eficiencia de su cierre, con el riesgo de estar ante «mensajes simbólicos» de la nueva administración hacia sectores puntuales, cómo la cultura.
Cultura
Murió Carlos Alonso, el pintor que hizo de la memoria una herida abierta
Tenía 97 años y falleció en Unquillo, Córdoba, donde vivió durante décadas. Con una obra que atravesó el expresionismo, la denuncia política y el dolor de la dictadura que desapareció a su hija, Alonso construyó uno de los legados más poderosos del arte argentino del siglo XX.
Una hija desaparecida, el exilio, los cuerpos como metáfora de la violencia de Estado y más de setenta años de producción ininterrumpida: Carlos Alonso no fue solo un pintor, sino uno de los registros más lúcidos y dolorosos que el arte argentino dejó sobre sus propios traumas.
El artista plástico Carlos Alonso, nacido el 4 de febrero de 1929 en Tunuyán, Mendoza, murió este lunes 21 de septiembre de 2026 en su casa de Unquillo, Córdoba, a los 97 años. Su obra, que abarcó la pintura, el dibujo y el grabado, atravesó más de siete décadas marcadas por el expresionismo y por una mirada profundamente crítica sobre la Argentina y sus heridas.
De Cuyo a Europa: una formación entre maestros
Su trayectoria comenzó en 1944 en la Academia de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Cuyo, donde tuvo como maestros a Sergio Sergi, Lorenzo Domínguez y Francisco Bernareggi. En 1950 se trasladó a Tucumán para sumarse al grupo encabezado por Lino Enea Spilimbergo, experiencia que resultó decisiva en su desarrollo artístico. Tres años después viajó a Europa y tomó contacto directo con la obra de Diego Velázquez y Vincent van Gogh, influencias que reaparecerían de manera recurrente en sus trabajos.
En 1957 obtuvo el primer premio en un concurso para ilustrar la segunda parte del Quijote de la Mancha y en 1968 se instaló en Florencia para trabajar sobre La Divina Comedia de Dante Alighieri. Esas incursiones en la gran literatura occidental no fueron ejercicios académicos; fueron el laboratorio donde Alonso afiló una mirada sobre el poder, el castigo y el cuerpo que luego trasladaría a la realidad argentina.
El cuerpo como territorio político
A fines de los años 60 comenzó su serie Lección de anatomía, inspirada en Rembrandt, en la que la disección del cuerpo se convirtió en metáfora de la violencia que el poder ejerce sobre los sujetos. Esa misma línea lo llevó a su trabajo sobre El matadero de Esteban Echeverría, donde la carne animal y el cuerpo humano se fusionan bajo el mismo signo del sacrificio y la dominación. En esas obras, Alonso demostró que la tradición pictórica europea y la historia argentina podían dialogar sobre el mismo territorio: el de los cuerpos que el poder destruye.
La dictadura, el exilio y Paloma
La última dictadura militar marcó su vida de manera irreversible. Alonso debió exiliarse y vivió primero en Italia y luego en España. En 1977, su hija Paloma Alonso, de 21 años, fue secuestrada por el terrorismo de Estado y permanece desaparecida. Esa ausencia que no cierra se convirtió en el eje alrededor del cual giró su producción posterior.
Su regreso a la Argentina en 1980 y su instalación definitiva en Unquillo no significaron un cierre, sino una profundización. La serie Manos anónimas, en la que abordó el terrorismo de Estado y la violencia política, es quizás la síntesis más descarnada de esa experiencia: manos que no tienen cara, cuerpos sin nombre, la brutalidad como sistema. La desaparición de Paloma no fue solo una tragedia personal; fue la herida que le dio a su obra una dimensión que ninguna técnica podría haber construido artificialmente.
Reconocimientos y una última exposición
Su trayectoria recibió los premios Konex de Platino en 1982 y 1992. En 2019, el Museo Nacional de Bellas Artes le dedicó una gran exposición retrospectiva que revisó su producción y su diálogo con la tradición pictórica occidental. Sus obras integran las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y el Museo Carlos Alonso-Mansión Stoppel de Mendoza.
En 2025, Alonso realizó en el Museo de Arte Contemporáneo de Unquillo, institución que contribuyó a fundar, su última exposición pública. Fue una muestra dedicada a una faceta menos difundida de su obra: su relación con el paisaje de las sierras cordobesas, el territorio que eligió para vivir y donde finalmente murió. Hasta el final, el paisaje y la memoria coexistieron en su pintura como dos formas de habitar el tiempo.
Lo que tenés que saber
- Carlos Alonso murió el 21 de septiembre de 2026 en Unquillo, Córdoba, a los 97 años.
- Fue uno de los artistas plásticos más importantes del siglo XX argentino, con una obra que abarcó pintura, dibujo y grabado durante más de siete décadas.
- Su hija Paloma fue secuestrada y desaparecida por la última dictadura militar en 1977, hecho que transformó de manera definitiva su producción artística.
- En 2019, el Museo Nacional de Bellas Artes le dedicó una gran retrospectiva; en 2025 realizó su última exposición en Unquillo.
- Su obra integra las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y el Museo Carlos Alonso-Mansión Stoppel de Mendoza.
-
Transporte2 díasCortes en el tren este fin de semana: qué ramales de Mitre y Sarmiento no van a circular
-
Fútbol & Goles!23 horas“Volví por estas alegrías”: la emoción de Di María tras consagrarse campeón con Rosario Central
-
El clima 🌤7 díasLa primavera arranca con alerta y vientos de 80 km: el SMN advierte que el lunes no habrá calma
-
Judiciales ⚖️6 díasMorena Rial va a audiencia en Córdoba: sin juicio pero sí otra instancia judicial
-
Geopolítica 🌎3 díasEn su viaje a Nueva York, Kicillof le dijo al mundo que el milagro de Milei no existe: “Es una catástrofe”
-
CABA6 díasEl exabrupto de Jorge Macri, pidió juicio político a la jueza De Marinis: “Esta sentencia está manchada de sangre”
-
CABA4 díasMacri le baja las patentes a la clase media porteña: quién paga menos y quién queda exento
-
Fútbol & Goles6 díasLa camiseta dorada con la que Messi dirá adiós a la Selección
