Trabajo
El empleo en la construcción superó los 400 mil puestos y los valores prepandemia
Con estos números crecieron los valores de enero de 2020, previo al comienzo de la pandemia de coronavirus, mes en el cual, el empleo, para el Indec, el Ieric y la OEDE, totalizaba 376.246, 386.504 y 343.671 puestos, respectivamente.
El empleo en el sector de la construcción superó la marca de los 400.000 puestos en enero último, resultado que implicó una expansión del 20% respecto al mismo mes de 2021, según un informe elaborado por la Dirección Nacional de Transparencia del Ministerio de Obras Públicas.
El análisis se hizo en base a cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) del Ministerio de Trabajo, y del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric).
Para estos tres organismos, el promedio de aumento interanual en enero de los puestos de trabajo del sector de la construcción fue del 20%, 16,5% y 19,5%, respectivamente.
En tanto, en la comparación mensual respecto a diciembre último, el empleo creció 4,3% según el Indec, 1% de acuerdo al OEDE, mientras que para el Ieric se mantuvo sin modificaciones.
El Indec relevó 403.924 empleos en la construcción; el Ieric 357.786 y el OEDE 394.860.
Con estos números, el empleo en el sector superó los valores de enero de 2020, previo al comienzo de la pandemia de coronavirus, mes en el cual, el empleo, para el Indec, el Ieric y la OEDE, totalizaba 376.246, 386.504 y 343.671 puestos, respectivamente.
El informe elaborado por el área que conduce Roxana Mazzola destacó que, con los datos del primer mes de este año, «continúa la tendencia alcista de 11 meses consecutivos registrada en 2021», la cual se vio únicamente interrumpida en diciembre último. Los datos comprenden tanto el empleo registrado en las obras privadas, como el de la obra pública.
Por su parte, el Ieric puntualizó que, si bien «aumentó la cantidad de personas trabajadoras del sector» respecto al periodo previo de la pandemia (enero de 2020), el nivel «se mantiene aún en volúmenes históricamente bajos».
En ese sentido, según los datos del Indec, durante los últimos diez años los mayores niveles de empleo se registraron en 2015, con un promedio anual de 445.821 puestos, y en 2018 con una media de 446.416.
Por su parte, durante enero, «se contabilizaron nueve provincias con evolución positiva en relación a la cantidad de puestos de trabajo que se registraron en el mes, destacándose Santiago del Estero, Santa Fe, San Luis, Neuquén y Tierra del Fuego», subrayó el Ieric.
El organismo, que no detectó modificaciones en la evolución del empleo durante dicho mes, recordó que durante el periodo estival (de diciembre a marzo) es habitual que se evidencie una evolución contractiva «en buena parte del territorio argentino».
En esta línea, el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), Gustavo Weiss, afirmó que el sector está «en un momento de mucha actividad», y subrayó que en marzo último «se incorporaron más de 10.000 personas».
«Estamos en un momento de mucha actividad, somos uno de los sectores que viene traccionando muy fuerte desde mediados de la pandemia», indicó Weiss a radio 750.
Subrayó que «desde junio de 2020 debido a que la obra pública estuvo exenta del decreto de confinamiento por el Covid, siempre estuvo en actividad, nunca paró».
Destacó que «simultáneamente la obra privada, sobre todo la obra privada no muy grande, pequeña, de construcción y refacción de viviendas unifamiliares, empezó a crecer muchísimo».
«Tal es así que desde junio de 2020 a la fecha hemos venido creciendo mes a mes, hemos venido incorporando personal, que es el principal termómetro del crecimiento de la actividad, y lo seguimos haciendo aún hoy. En marzo hemos incorporado cerca de 10.000 personas más», precisó el titular de la Cámara.
Otros indicadores representativos de la evolución de la actividad son los que registran el consumo de insumos representativos del sector.
En ese marco, el informe destacó, citando cifras del Indec, que el consumo de asfalto se incrementó un 51,2% anual en febrero de este año respecto al mismo mes de 2021, lo que «indica que la estabilidad y recuperación del sector se hace extensiva a ciertas tipologías de obras, asociadas a la obra pública».
También se registraron aumentos en el despacho de mosaicos graníticos y calcáreos, del 22,1%; en hormigón elaborado, de 21,8%; en cemento Portland, de 15,6%; y en yeso, de 12,5%; en todos los casos interanuales.
En contraste hubo mermas en las entregas de pinturas para construcción, de 4,7%; en ladrillos huecos, de 3%; en placas de yeso, de 1,2%; y en aceros y hierro redondo, de 0,1%, también en forma interanual.
Por otra parte, el análisis destacó que las expectativas en las grandes empresas del sector son favorables de cara al nivel de actividad esperado para el actual periodo de marzo a mayo de 2022.
Entre las empresas dedicadas fundamentalmente a la obra pública, el 45,3% considera que el nivel de actividad aumentará, mientras que el 50,7% opina que no cambiará y el 4% restante, que disminuirá, según una encuesta realizada por el Indec.
Trabajo
El mapa de la informalidad laboral en la Argentina va del 45% al 80% en algunas zonas
La informalidad laboral creció al 45% en todo el país desde el 41,4% de fines de 2023, pero en el norte escala por encima del 80% y en el conurbano bonaerense el 70% de los cuentapropistas trabaja sin registro. El fenómeno coincide con una contracción del empleo asalariado y una expansión del trabajo por cuenta propia, según un análisis de la Universidad Nacional de Rosario sobre datos del INDEC.
En la Ciudad de Formosa, casi nueve de cada diez trabajadores independientes operan sin registración ni aportes jubilatorios. La informalidad entre los cuentapropistas alcanza allí el 87,9%, una cifra que no es un accidente geográfico sino el resultado acumulado de décadas de desindustrialización, retiro estatal y precarización deliberada del mercado laboral. El norte argentino, con sus economías de subsistencia y sus estructuras productivas de baja complejidad, se convirtió en el espejo más cruel de un modelo que avanza sin contención.
El dato surge de un análisis elaborado por la Universidad Nacional de Rosario a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, correspondiente al segundo trimestre de 2026. El informe revela que la informalidad laboral promedio en la Argentina trepó al 45% del universo total de trabajadores, contra el 41,4% registrado a fines de 2023; un incremento sostenido que ocurre en paralelo a una transformación profunda en la composición del empleo.
Del salario al cuenta propia: la precarización silenciosa
Entre fines de 2023 y el segundo trimestre de 2026, la participación de los trabajadores asalariados en el total de ocupados retrocedió del 73,7% al 70,5%. En el mismo período, el cuentapropismo se expandió del 22,6% al 25,5%. La caída del empleo registrado no fue reemplazada por trabajo formal independiente, sino por una masa creciente de trabajadores sin cobertura, sin aportes y sin red de contención.
El 65,8% de los cuentapropistas urbanos opera en la informalidad. Entre los asalariados, la falta de aportes jubilatorios alcanza al 37,9%, cifra que expone un deterioro constante desde el 33,6% medido a fines de 2016. En una década, el empleo asalariado sin registro creció más de cuatro puntos porcentuales, marcando una tendencia que atravesó distintas gestiones y se agudizó bajo el esquema de ajuste y desregulación actual.
Los sectores más vulnerables: doméstico, construcción y gastronomía
La informalidad no golpea por igual a todas las actividades. El servicio doméstico encabeza la falta de registración con un 77,4%, seguido por la construcción (76,2%), la gastronomía y alojamiento (63,9%) y el comercio (54,7%). Se trata, precisamente, de los sectores donde se concentran las trabajadoras mujeres, los migrantes y los sectores con menor capacidad de organización sindical.
En el extremo opuesto, los servicios profesionales, científicos y técnicos exhiben una informalidad del 19,2%, mientras que en información y comunicación alcanza el 33,9%. La brecha entre sectores no hace más que confirmar una realidad estructural: la formalidad es, en buena medida, un privilegio de quienes acceden a empleos de mayor complejidad y productividad.
La geografía de la exclusión: norte rojo, sur relativamente mejor
Las tasas más altas de informalidad entre cuentapropistas se concentran en el norte y en Cuyo. Encabeza Formosa con el 87,9%, seguida por el Gran Tucumán y Tafí Viejo (87,6%), Santiago del Estero y La Banda (87,5%), Gran Resistencia (84%) y Gran San Juan (83%). En el Noroeste, la informalidad total oscila entre el 43,9% y el 56,2%; en el Noreste, entre el 51,9% y el 53,8%.
En el extremo opuesto, los niveles más bajos entre cuentapropistas se registran en la Ciudad de Buenos Aires (32,8%), Mar del Plata y Batán (42,7%), Bahía Blanca y Cerri (43%) y las ciudades fueguinas de Ushuaia y Río Grande (43,1%). Las localidades patagónicas muestran tasas de informalidad total de entre el 18% y el 33,5%, una diferencia abismal respecto al interior más empobrecido.
El análisis señala que estas disparidades no se reducen a la cantidad de cuentapropistas en cada zona, sino fundamentalmente a la estructura productiva, la productividad promedio y el tamaño de las empresas presentes en cada región. Donde predominan actividades de alta productividad y grandes compañías, como la industria hidrocarburífera en Neuquén (informalidad del 26,4%), la minería o la electrónica, el trabajo registrado predomina. Provincias como La Rioja y Catamarca, con empleo estatal que abarca más de un tercio de los ocupados, muestran informalidades del 43,9% y 45,1% respectivamente; el empleo público actúa como amortiguador, pero no resuelve el problema estructural.
El AMBA partido al medio
Dentro del Área Metropolitana de Buenos Aires, la asimetría también es elocuente. En la Ciudad de Buenos Aires la informalidad total es del 26% (25,6% entre asalariados y 32,8% en cuentapropistas). En el conurbano bonaerense, en cambio, trepa al 47,5% total, impulsada por un 70,2% de precariedad en el empleo independiente. El conurbano concentra millones de trabajadores que operan en la economía real sin ningún tipo de cobertura formal, financiando con su propia vulnerabilidad un modelo que les niega derechos.
Lo que tenés que saber:
- La informalidad laboral promedio en Argentina alcanzó el 45% en el segundo trimestre de 2026, contra el 41,4% de fines de 2023.
- El 65,8% de los cuentapropistas urbanos trabaja sin registro; Formosa lidera con el 87,9% de informalidad entre independientes.
- El empleo asalariado retrocedió del 73,7% al 70,5% del total de ocupados, mientras el cuentapropismo creció del 22,6% al 25,5%.
- El servicio doméstico (77,4%) y la construcción (76,2%) encabezan la falta de registración por sectores.
- En el conurbano bonaerense, el 70,2% de los trabajadores independientes opera en la informalidad, frente al 32,8% en la Ciudad de Buenos Aires.
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