Conectate con El Argentino

Consumo

Las ventas minoristas siguen en picada: cayeron 6,7% y suman tres meses de retroceso sostenido

Un relevamiento del sector indicó que diversos comercios informaron menores niveles de facturación y reducción en la afluencia de clientes. El fin del programa Cuota Simple impactó negativamente en el consumo.

Publicado hace

#

A pesar del impacto estacional que suele generar el cobro del aguinaldo y las compras por el Día del Padre, las ventas minoristas en los comercios pymes registraron un nuevo retroceso en junio, con una caída mensual desestacionalizada del 6,7% y un descenso interanual del 0,5%. Así lo reveló un informe publicado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

La retracción se produjo luego del descenso del 2,9% registrado en mayo, marcando el segundo mes consecutivo de caída interanual, y evidenciando un freno tras una serie de aumentos sostenidos durante el primer cuatrimestre del año.

Un semestre con altibajos

Pese a los últimos tropiezos, las ventas minoristas acumulan en el primer semestre de 2025 un crecimiento del 9,1% en comparación con igual período del año pasado, cuando se había registrado una baja del 17,2%, según precisó CAME.

El arranque del año había mostrado cifras alentadoras: diciembre cerró con un alza del 17,7%, enero trepó al 25,5%, febrero marcó un 24% de incremento, marzo un 10,5% y abril un 3,7%. Pero el quiebre llegó en mayo y se profundizó en junio.

“Algunos rubros experimentaron incrementos puntuales impulsados por las compras por el Día del Padre y el cobro del medio aguinaldo, aunque estos repuntes no lograron modificar de forma significativa la tendencia general del mercado, que continúa mostrando signos de fragilidad”, señalaron desde la entidad empresaria.

Facturación en baja y menos afluencia de clientes

El relevamiento indicó que diversos comercios “informaron menores niveles de facturación y reducción en la afluencia de clientes”. Entre las causas señaladas, aparece el fin del programa “Cuota Simple”, que representaba una herramienta clave de financiamiento en cuotas para las ventas.

En ese marco, CAME destacó la creación del nuevo plan “Cuotas MiPyme”, que desde el 1° de julio permite ofrecer tres o seis cuotas con tasas promocionales y sin tope de monto, contemplando los mismos rubros que el programa anterior.

Ventas por rubro: más caídas que subas

El informe detalló el comportamiento de cada sector en la comparación interanual y mensual:

  • Alimentos y bebidas: subieron 1,8% interanual, pero cayeron 4,1% frente a mayo.
  • Bazar, decoración y muebles: aumentaron 0,4% anual, con baja mensual del 5,3%.
  • Calzado y marroquinería: cayeron 5,2% interanual y 4,3% mensual.
  • Farmacia: suba del 1,3% anual, pero caída del 4,2% mensual.
  • Perfumería: leve suba de 0,2% anual, con descenso mensual del 6,2%.
  • Ferretería y materiales de construcción: suba de 0,7% anual, baja mensual del 4,2%.
  • Textil e indumentaria: caída interanual del 4,7% y del 1,6% mensual.

Expectativas divididas

El sondeo mostró que un 58,3% de los comercios señaló que su situación económica se mantuvo respecto al año anterior, mientras que el 27,5% indicó que empeoró. A futuro, el 50% de los encuestados cree que su negocio mejorará en los próximos 12 meses, contra un 7,8% que anticipa un escenario más negativo.

Puntos clave:

  • Las ventas minoristas pymes cayeron 6,7% mensual en junio.
  • El dato interanual marcó un descenso del 0,5%, el segundo consecutivo.
  • En el primer semestre, el crecimiento acumulado fue del 9,1%.
  • El fin del programa Cuota Simple impactó negativamente en el consumo.
  • CAME lanzó “Cuotas MiPyme” para intentar contener la baja.

CABA

Vivir en CABA: el 40% de las familias más pobres deja más de la mitad del sueldo en el alquiler

Un informe del Consejo Económico y Social de la Ciudad (CESBA) y la fundación Fundar confirmó que el 40% de los hogares de menores ingresos en la Ciudad de Buenos Aires destina más de la mitad de sus recursos al alquiler de un departamento de dos ambientes. Entre 2013 y 2026, los precios relativos de vivienda y servicios treparon casi 25 puntos y la proporción de hogares inquilinos pasó del 22% al 36,9%.

Publicado hace

#

En la Ciudad de Buenos Aires, cuatro de cada diez hogares de menores ingresos destina más de la mitad de sus recursos al alquiler de un departamento de dos ambientes. El dato surge de un informe elaborado en conjunto por el Consejo Económico y Social de la Ciudad (CESBA) y la fundación Fundar, que analizó la evolución de las condiciones económicas y habitacionales de los porteños a lo largo de los últimos 13 años. El resultado retrata una ciudad donde el derecho a la vivienda se convirtió en lujo para los que menos tienen.

El estudio, que abarca el período comprendido entre agosto de 2013 y agosto de 2026, identificó un corrimiento estructural en la composición del gasto familiar. Los precios relativos de la vivienda y los servicios aumentaron casi 25 puntos porcentuales en ese lapso, desplazando el peso de otros rubros como alimentación, indumentaria, educación, salud y esparcimiento. El presupuesto familiar quedó cada vez más dominado por gastos fijos, dejando márgenes cada vez más estrechos para el resto de la vida.

El alquiler ya no es una etapa: es una condición permanente

El informe registró además una transformación profunda en la estructura habitacional de la Ciudad. Los hogares inquilinos pasaron de representar alrededor del 22% en 2001 al 36,9% en 2022, un salto que convirtió al alquiler en una condición habitacional extendida y no ya en una etapa transitoria. La tendencia se profundiza especialmente entre los jóvenes, que acceden cada vez menos a la propiedad y quedan atrapados en un mercado de alquileres que sube sin pausa.

El contraste entre los distintos tipos de hogar revela la dimensión del problema. Según el informe, la canasta de consumo de una persona sola propietaria aumentó un 25,2% en dólares entre 2013 y 2026, mientras que la de una pareja joven propietaria subió un 21,5%. La familia propietaria con dos hijos registró un incremento del 19,4%. En cambio, para una pareja joven que alquila, el aumento fue del 11,4%. Las diferencias ilustran cómo la situación habitacional no es un dato accesorio, sino un factor determinante de la estructura de gastos y de la capacidad de proyección económica de cada hogar.

Los gastos fijos que asfixian el presupuesto

El peso creciente del alquiler dentro del presupuesto familiar no opera de manera aislada. Se combina con el incremento sostenido de las expensas y los servicios públicos, que desde diciembre de 2023 acumularon subas superiores al 500% en rubros como transporte, gas, agua y electricidad, según datos del IIEP (UBA-CONICET). La presión sobre los ingresos es simultánea desde múltiples frentes: el alquiler sube, los servicios suben, y la capacidad de ahorro se contrae.

Para los sectores de menores ingresos, el impacto es de una magnitud que excede cualquier ajuste racional del presupuesto. Cuando el alquiler de un dos ambientes absorbe más de la mitad de los ingresos disponibles, el margen para mudarse, planificar, ahorrar o aspirar a una vivienda propia se vuelve prácticamente inexistente. Lo que el informe describe en términos estadísticos es, en la vida cotidiana de miles de familias porteñas, la imposibilidad de construir un horizonte.

Un mercado sin regulación y un Estado que se retiró

El deterioro del acceso a la vivienda tiene contexto político y regulatorio. La derogación de la Ley de Alquileres en 2023, impulsada como parte del programa de desregulación del gobierno libertario, eliminó los marcos de previsibilidad contractual que, con sus limitaciones, fijaban pisos para la negociación. En un mercado librado a la lógica de la oferta y la demanda, los alquileres se actualizan mensualmente y la incertidumbre sobre el costo de renovación opera como factor de expulsión para los inquilinos más vulnerables.

El informe del CESBA y Fundar llega en un momento en que el gobierno nacional reivindica el equilibrio fiscal y la desaceleración de la inflación como señales de recuperación económica. Pero los datos sobre el acceso a la vivienda revelan una recuperación que no llega a los hogares que más la necesitan: aquellos que alquilan, que tienen bajos ingresos, y que enfrentan cada mes la disyuntiva entre pagar el alquiler o cubrir el resto de las necesidades básicas.

Lo que tenés que saber:

  • El 40% de los hogares de menores ingresos de CABA destina más de la mitad de sus ingresos al alquiler de un departamento de dos ambientes.
  • Entre 2013 y 2026, los precios relativos de vivienda y servicios aumentaron casi 25 puntos porcentuales, según el informe del CESBA y Fundar.
  • Los hogares inquilinos pasaron del 22% en 2001 al 36,9% en 2022, consolidando el alquiler como condición habitacional estructural y no transitoria.
  • La canasta de consumo de una persona sola propietaria subió 25,2% en dólares en ese período; la de una pareja joven que alquila aumentó solo el 11,4%.
  • El aumento de los gastos fijos, alquiler, expensas y servicios, reduce el margen para ahorrar, mudarse o proyectar el acceso a una vivienda propia.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo