Conectate con El Argentino

Análisis

Las aguas del Paraná y la nueva entrega

Sobre la decisión del Gobierno nacional de tomar por solamente un año el control hidrológico.

Publicado hace

#

Por Carlos del Frade*

Por el Río Paraná se van, todos los años, aproximadamente 30 mil millones de dólares en exportaciones hijas del trabajo y la producción argentinas. Apenas quedan 12 millones de dólares. La decisión del gobierno nacional de tomar por solamente un año el control hidrológico, solamente hidrológico y cobrar el peaje de las embarcaciones que atraviesan el río apenas representan 300 millones de dólares. La centésima parte de lo que sale. Un pésimo negocio. Se llevan mucho, nos queda la pobreza. El estado cumple el rol del abogado del pueblo. Es su representante legal, tal como nos enseñaron en la escuela. No parece serlo. Hay una configuración de estado bobo y cómplice al servicio de la concentración y extranjerización de las riquezas. Necesitamos un estado inteligente, transparente y con vocación nacional.

El pasado martes 28 de diciembre se abrieron los sobres para la llamada licitación corta para la explotación del dragado y balizamiento del Paraná. Están las mismas empresas de siempre y la concesión será hasta el 22.9.22. A pesar de la creación del Ente Nacional de Control y Gestión de la Vía Navegable y la asunción del cobro del peaje de parte de la Administración General de Puertos, el dragado lo siguió haciendo la belga Jan de Nul a través de su empresa Compañía Sudamericana de Dragado y el balizamiento continuó en manos de Emepa, del señor Gabriel Romero que todavía le debe explicaciones a las familias desocupadas de los Talleres Ferroviarios de Río Oro en la ciudad de Pérez.

Insistimos que lo que está en disputa son los destinos de los 30 mil millones de dólares que se exportan por el Paraná y que es fundamental tener la administración, el control pero también la planificación de lo que entra y sale por el río como también por sus puertos. Basta de estado bobo y cómplice. Necesitamos construir un estado inteligente y transparente y que el 51 por ciento de toda la riqueza argentina le quede al pueblo argentino, si no, cada día más, habrá más familias empobrecidas. No queremos fulbito para la tribuna.
Parece ser la antesala de una nueva entrega. Gracias.

*Carlos del Frade.
T. 0341 155 196 286
M. delfradecarlos@gmail.com

Análisis

El Nobel de Economía para dos neokeynesianos: una ironía para Milei

La Real Academia Sueca de Ciencias distinguió a Robert Hall, de Stanford, y a Michael Woodford, de Columbia, por desarrollar los modelos que hoy usan los bancos centrales para estabilizar el ciclo económico. El galardón consagra al paradigma neokeynesiano como herramienta central de la política económica contemporánea, en las antípodas del credo libertario que profesa el presidente argentino.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Premio Nobel de Economía.
Mientras Milei destruye el Estado, el Nobel galardona a quienes demuestran que el Estado es la solución, no el problema.

Dos economistas formados en la tradición keynesiana se llevaron este lunes el Premio Nobel de Economía 2026. Robert Hall, de 83 años, y Michael Woodford, de 71, fueron distinguidos por la Real Academia Sueca de Ciencias por construir los marcos teóricos que permitieron a los bancos centrales y los ministerios de finanzas de todo el mundo sincronizar políticas monetarias y fiscales para amortiguar los vaivenes del ciclo productivo. El premio corona décadas de investigación que colocaron al Estado como actor indispensable en la estabilización económica, un principio radicalmente opuesto al dogma que guía la gestión de Javier Milei en la Argentina.

Hall se desempeña en la Universidad de Stanford, en California; Woodford, en la Universidad de Columbia, en Nueva York. El titular del Comité evaluador, John Hassler, subrayó a través de un comunicado que las investigaciones de ambos aportaron «una base teórica estable» para que las autoridades económicas contemporáneas puedan sortear con mayor eficacia turbulencias externas como shocks energéticos o variaciones bruscas en las pautas de consumo hogareño.

Microeconomía al servicio de la macro

El aporte central de Hall y Woodford fue construir el paradigma neokeynesiano desde abajo hacia arriba: en lugar de analizar la economía como un bloque desde una perspectiva panorámica, sus modelos se asientan en decisiones individuales de millones de hogares y empresas. Ese cambio de enfoque generó una reconfiguración de paradigmas que hoy es el estándar de los bancos centrales más influyentes del planeta.

La hipótesis de Hall, presentada en un artículo de 1978, sostuvo que los cambios en el consumo no pueden predecirse porque dependen de información nueva e impredecible. Ese hallazgo resultó fundacional para la investigación moderna sobre el comportamiento del consumidor. Por su parte, el modelo de Woodford permitió responder de forma más eficaz a las perturbaciones que alteran el equilibrio entre oferta y demanda: una escasez de materias primas, un avance tecnológico que abarate la producción, una buena noticia sobre el futuro que impulse el consumo, o la noticia contraria. En todos esos casos, la política de estabilización, ya sea monetaria o fiscal, puede restablecer el equilibrio. La conclusión implícita es que el Estado no es el problema, sino parte de la solución.

El Nobel que Milei no puede ignorar

El galardón llega en un momento de singular elocuencia. Mientras el gobierno de Javier Milei profesa el achicamiento del Estado, el recorte del gasto público y la desregulación como mandatos irrefutables, la academia internacional que evalúa los avances del pensamiento económico eligió premiar precisamente lo opuesto: la demostración científica de que la intervención estatal inteligente, coordinada y basada en evidencia, reduce el sufrimiento de las personas durante las crisis. El premio no es solo un reconocimiento académico; es un mapa de lo que la ciencia económica global considera la frontera del conocimiento.

La tensión no es nueva en la historia del Nobel de Economía. En 2024, el galardón fue para investigadores de la desigualdad; en años anteriores se premió el análisis de las crisis financieras y el mercado laboral. La secuencia consolida una tendencia: la academia sueca premia la complejidad institucional antes que la pureza ideológica del mercado libre.

Una distinción con historia propia

El Premio de Ciencias Económicas del Banco de Suecia en memoria de Alfred Nobel, su nombre formal, fue instaurado en 1968 por iniciativa del Sveriges Riksbank para conmemorar su tricentenario. No fue creado por Alfred Nobel en su testamento original, a diferencia de los galardones en Física, Química, Medicina, Literatura y Paz. Su primera edición tuvo lugar en 1969, con el reconocimiento a los pioneros Ragnar Frisch y Jan Tinbergen. La dotación monetaria es equiparable al resto de las disciplinas tradicionales del Nobel.

Lo que tenés que saber

  • Robert Hall (Stanford, 83 años) y Michael Woodford (Columbia, 71 años) ganaron el Premio Nobel de Economía 2026.
  • Fueron distinguidos por desarrollar los modelos neokeynesianos que usan hoy los bancos centrales para estabilizar el ciclo económico.
  • La hipótesis de Hall sobre el consumo data de 1978; el modelo de Woodford permite responder a perturbaciones de oferta y demanda con política de estabilización.
  • El premio consagra la intervención estatal coordinada como herramienta científicamente válida, en contradicción directa con la doctrina económica del gobierno de Milei.
  • El galardón fue creado en 1968 por el Sveriges Riksbank; su primera edición fue en 1969.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo