Conectate con El Argentino

CABA

Confirmaron la condena al prefecto que mató a un hombre en un peaje

El tribunal avaló la condena para el suboficial Daniel de Jesús Acosta (32) por el delito de «homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego», aunque dispuso que la pena a cumplir sea de 14 años, uno menos que los 15 a los que había sido sentenciado por el Tribunal Oral en lo Criminal 25. La fiscalía y la querella pidieron su detención.

Publicado hace

#

La Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional confirmó la condena, aunque le redujo en un año la pena, al suboficial de la Prefectura Naval Argentina (PNA) que en 2018 mató de un tiro a Damián Cutrera, un automovilista con el que tuvo un incidente de tránsito en el peaje de la autopista Illia del barrio porteño de Retiro y, tras el fallo, la fiscalía y la querella pidieron que quede detenido, informaron este viernes fuentes judiciales.

La Sala 1 del mencionado tribunal avaló la condena para el suboficial Daniel de Jesús Acosta (32) por el delito de «homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego», aunque dispuso que la pena a cumplir sea de 14 años, uno menos que los 15 a los que había sido sentenciado por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 25.

El día de la condena -7 de abril del 2022-, ese tribunal estableció que Acosta quede en libertad hasta que la sentencia adquiera firmeza, por lo que ahora, tras el fallo de Casación, el fiscal de juicio Guillermo Pérez de la Fuente, y la querella de Mónica Rodríguez, viuda de la víctima, representada por el abogado Ángel Ramallo, solicitaron la detención del suboficial de la PNA, situación que deberá resolver el TOC 25.

Se trata del mismo tribunal que el martes pasado condenó a nueve efectivos de la Policía de la Ciudad por el homicidio quíntuplemente agravado del adolescente Lucas González y el posterior encubrimiento de aquel hecho de violencia institucional ocurrido en 2021 en el barrio de Barracas.

Al tratar la apelación que había formulado la defensa oficial de Acosta para intentar su absolución o una condena más leve, los jueces Jorge Luis Rimondi, Gustavo Bruzzone, y Eugenio Sarrabayrouse, desecharon la posibilidad de que el homicidio de Cutrera haya sido un caso de legítima defensa o de exceso en la legítima defensa, y coincidieron en que estaba bien condenado por «homicidio simple agravado por el uso de arma».

Pero los jueces de Casación sí le dieron la razón a la defensa en que la pena era excesiva en función de cómo había ocurrido el hecho y en que se ponderaron agravantes que no estaban del todo fundamentados, por lo que decidieron reducirla de 15 a 14 años de prisión.

«Lo que no se ha contabilizado en la sentencia y que considero de mayor relevancia para dosificar con precisión la respuesta punitiva, es la manera concreta en que se ha ejecutado la acción típica que constituye el primer eslabón para graduar el ilícito», explican los magistrados en el fallo.

Y agregan: «Lleva razón la defensa al destacar que careció de todo análisis que el único disparo ejecutado para acabar con la vida de la víctima tuvo lugar en el preciso momento en el que aquel estaba propinándole una golpiza al imputado, quien si bien se defendió del ataque por fuera del marco legal que regula el instituto de la legítima defensa, no menos cierto es que su accionar, efectivamente, se vio enmarcado en un acto de conservación, tanto de su integridad física como la de su familia».

La Sala 1 de Casación concluyó que “sin dejar de tomar en cuenta el cariz del hecho y ponderando los diferentes parámetros que debieron ser evaluados a modo de atenuantes (…), estimo ajustado a derecho, al momento de seleccionar la respuesta punitiva, la imposición de un monto inferior al seleccionado por el tribunal oral en la sentencia que se revisa”.

Cómo ocurrió el homicidio

Según la acusación del requerimiento de elevación a juicio probada en el debate, el 30 de septiembre de 2018, a las 2.30, en las cabinas de peaje de la autopista Illia, Acosta mató a Cutrera de un tiro con su pistola marca Pietro Beretta calibre 9 milímetros.

El homicidio se produjo en el marco de un incidente de tránsito previo al momento del disparo, cuando ambos vehículos se aproximaban a las cabinas de peaje, el Volkswagen Gol guiado por Acosta se le adelantó al Renault Clío en el que Cutrera viajaba con su esposa, su cuñada y el marido, y se detuvo repentinamente por delante de este.

El auto del prefecto chocó «en reversa» con su parte trasera la delantera del de Cutrera, lo que hizo que el conductor del Clío y el cuñado bajaran y se acercaran hasta el Gol a increpar y pedirle explicaciones a Acosta.

A poco de llegar Cutrera a la ventanilla del conductor, se produjo el disparo y la víctima se desplomó con una herida de arma de fuego en el tórax que le causó la muerte en un lapso de entre cinco y diez minutos.

Al ser indagado, Acosta dijo que él pensó que Cutrera y su cuñado lo iban a asaltar y que el arma se disparó pero en forma accidental en un forcejeo, luego de que la víctima lo golpeara e intentara quitarle la pistola.

Parte de la secuencia del hecho quedó grabada por una cámara de video del peaje en la que se vio que Cutrera -quien trabajaba como administrativo en la planta de la automotriz Ford en General Pacheco-, se acercó por el lado de la ventanilla y otro hombre lo hizo por el del acompañante, y que luego de una serie de forcejeos y de que se efectuó el disparo, la víctima se alejó baleada y su cuñado corriendo.

Acosta estuvo unos días detenido, aunque la jueza en lo Criminal y Correccional 62, Patricia Guichandut, a cargo de la instrucción, le otorgó una excarcelación bajo fianza y así llegó libre al juicio.

CABA

Cuotas de un millón y sin edificio: el modelo del colegio privado que no resiste el ajuste

Cierra el St. Martin in the Fields tradicional colegio bilingüe, fundado en 1992, anunció que no abrirá el año que viene. La caída sostenida de la matrícula y el fin del alquiler de un edificio que será demolido sellaron el destino de una institución que durante más de tres décadas formó a generaciones enteras del barrio porteño de Belgrano.

Publicado hace

#

Trescientos cincuenta estudiantes de nivel inicial, primario y secundario enfrentan la urgencia de buscar nuevo destino educativo para 2027. El St. Martin in the Fields School, institución bilingüe, mixta y laica del barrio porteño de Belgrano, anunció el cierre definitivo de sus puertas al término del ciclo lectivo en curso. La decisión fue comunicada primero por correo electrónico y luego ratificada en una reunión con padres convocada por las propias autoridades del colegio.

La institución, fundada en 1992 por la psicopedagoga Liliana G. de Piccinini en la calle 3 de Febrero al 1700 de Belgrano, sostiene desde hace más de tres décadas una propuesta pedagógica que hoy no logra sostenerse. El colapso responde a una combinación de factores: la pérdida de entre 120 y 150 vacantes en los últimos cinco años, un proceso que las autoridades vinculan a la baja de la tasa de natalidad en el país, y el vencimiento del contrato de alquiler del edificio en diciembre, con una sola salida posible: la demolición del inmueble por parte de sus propietarios.

Una tormenta perfecta: matrícula en caída y sin edificio

La crisis educativa de los colegios privados porteños tiene en el St. Martin in the Fields uno de sus casos más nítidos. El colegio acumuló cientos de vacantes vacías que nunca pudieron llenarse, generando una sangría financiera progresiva en una estructura de costos operativos elevados, donde las cuotas mensuales parten desde el millón de pesos. A ese deterioro sostenido se sumó la imposibilidad de renovar el alquiler: los dueños del inmueble tomaron la decisión irrevocable de no extender el contrato y demoler la propiedad al término del año.

El resultado es una institución que llegó al final de su recorrido sin margen de maniobra. La situación de los tres niveles educativos, inicial, primario y secundario, quedó comprometida de un día para el otro, forzando a las familias a una búsqueda de vacantes a contrarreloj en un circuito educativo porteño que no siempre puede absorber traslados masivos y repentinos.

La comunidad, en estado de conmoción

En las veredas del colegio, el clima es de desolación. «Estamos muy impactados por lo sorpresivo, tristes y preocupados, porque tenemos un enorme compromiso«, expresó Virginia, abuela de dos alumnos del establecimiento. La mujer remarcó el «profundo dolor» que atraviesa a la comunidad y lamentó que la conducción se haya quedado sin margen para continuar con el proyecto educativo, al tiempo que rescató la calidad del cuerpo docente.

Frente a la emergencia, los directivos ya iniciaron conversaciones formales con otras instituciones de la zona para intentar cerrar acuerdos de traslado. La esperanza central es una fusión o absorción por parte de otro colegio, una alternativa administrativa compleja pero que garantizaría la continuidad pedagógica de grupos enteros y evitaría la diáspora definitiva de la comunidad escolar.

El fantasma del Chester College y el ajuste que llega a las aulas

El cierre del St. Martin in the Fields no es un episodio aislado. La comunidad educativa de Belgrano lo compara con la quiebra del Chester College en 2002, otra institución de características similares en el mismo barrio, que también dejó a cientos de familias sin banco de un día para el otro. Dos décadas después, la historia se repite, pero en un contexto económico donde la caída de la matrícula no es solo demográfica: es también el reflejo de familias que ya no pueden sostener cuotas de colegios privados frente al derrumbe del salario real y el impacto del tarifazo sobre el presupuesto del hogar.

La caída de la matrícula en el sector privado es un fenómeno que se registra en distintos puntos del país. El problema del financiamiento y la viabilidad de los proyectos educativos privados se agrava a medida que el ajuste impacta en el poder de compra de las familias, que son quienes sostienen las cuotas y, con ellas, los salarios docentes y los costos operativos de las instituciones. Cuando la ecuación se rompe, el cierre es la consecuencia inevitable.

Analítico:.

De Impacto: 350 chicos sin banco: cierra el histórico St. Martin in the Fields de Belgrano.

De Impacto Crítico: El ajuste llegó a las aulas: otro colegio bilingüe porteño cae frente a la caída del salario y las cuotas imposibles.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo