El Ministerio de Economía anunció un resultado financiero positivo de $268.103 millones en abril. Pero detrás de los números que el Gobierno festeja como «disciplina fiscal», se esconde un mecanismo regresivo: el Impuesto a los Combustibles Líquidos, que los consumidores pagan cada vez que cargan nafta, financia el equilibrio de las cuentas mientras las rutas nacionales se desmoronan y la inversión en obras públicas acumula un derrumbe del 86% desde diciembre de 2023.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo