El magistrado recordó que el genocida fue «el primer beneficiado por la ley de Obediencia Debida, se jactaba de los delitos que había cometido y se paseaba por programa televisivos como el de Mariano Grondona dando detalles de los secuestros de Alfredo Bravo y Lidia Papaleo, con total impunidad».
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo