El Inmortal de La Paternal

Es dueño de la panadería que atiende, juega al dominó, apenas le interesa el fútbol, visita regularmente al odontólogo, reniega de los impuestos, la primavera lo atesta de antialérgicos y no es de extrañar verlo haciendo fila en la farmacia de Nicasio Oroño. Así las cosas, tiene la notable condición de no morirse.