Las Taser también matan

Una persona joven, fuerte y sana que recibe un disparo de una pistola Taser siente un dolor intensísimo en todo el cuerpo y contracciones incontrolables de los músculos que lo paralizan e incapacitan temporalmente. Adicionalmente sus dardos pueden causar graves lesiones penetrantes en la piel, los ojos, la cabeza y los órganos internos.