fbpx
Conectate con El Argentino

Denuncia

Almagro y Blinken fueron escrachados horas antes del inicio de la Cumbre de las Américas

El secretario de Estado estadounidense y el tristemente célebre secretario general de la OEA fueron increpados por integrantes de un auditorio, durante un evento oficial de la cita continental que se realiza en Los Ángeles.

Publicado hace

#

El-Argentino-Almagro-Blinken

Por Francisco Alcácer

Las horas previas al inicio de la IX Cumbre de las Américas previsto para hoy destinaron sendos malos momentos para el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quienes fueron increpados por integrantes de un auditorio durante un evento oficial de la cita continental, que se celebra en la ciudad de Los Ángeles, en Estados Unidos.

Blinken y Almagro eran los dos únicos oradores del cierre de una conferencia sobre libertad de prensa, democracia y derechos humanos en América y formas de promoverlos, y cada uno había terminado su disertación, una seguida de la otra, y por separado, cuando recibieron la recriminación de dos asistentes al evento.

El reclamo a Almagro fue el más airado, de parte de un joven que lo acusó de haber promovido el golpe de Estado de 2019 en Bolivia contra el ex presidente Evo Morales. También lo señaló como responsable de la «masacre» de 26 personas en protestas contra la destitución de Morales y de lo que calificó de «asesinato» de un periodista argentino, Sebastián Moro, muerto en La Paz en esos días mientras cubría la crisis política.

El joven, vestido con camisa celeste y pantalón gris oscuro, le dijo a Almagro que era un «títere de Estados Unidos» y una herramienta en los planes de Washington de saquear los recursos naturales de Bolivia, y que por eso alentó la asonada que terminó con la renuncia forzosa de Morales y su exilio en México primero y en la Argentina después.

«¡Eso no es verdad! ¡Retráctese! ¡Retráctese porque le está mintiendo a la gente que está acá!», le respondió Almagro en inglés, sentado en un sillón al lado de una periodista moderadora luego de su intervención.

Al cabo de varios minutos, dos agentes de policía -una mujer y un hombre- escoltaron al hombre, que hablaba en inglés con acento estadounidense, hacia la salida del salón donde se desarrollaba la conferencia.

Fuentes policiales del operativo de seguridad dijeron que no podían divulgar la identidad del hombre pero aseguraron que, una vez retirado del lugar, fue liberado sin que se le formalizara ningún tipo de procedimiento judicial. En tanto, Almagro continuó su diálogo con la moderadora, pero se lo vio visiblemente nervioso hasta que abandonó el escenario.

Al cabo de unos minutos, subió Blinken, quien habló de las desafíos que enfrenta la prensa libre en América y lo crucial que es la libertad de prensa y el combate a la desinformación para el buen funcionamiento de las democracias.

El jefe de la diplomacia de Estados Unidos había terminado de hablar parado en un estrado cuando un integrante del auditorio le cuestionó el apoyo de Estados Unidos a la monarquía absoluta de Arabia Saudita y al primer ministro de Haití.

El príncipe heredero de Arabia Saudita ha sido señalado por la inteligencia estadounidense como posible responsable del asesinato del periodista saudita Jamal Khashoggi en el interior del consulado del reino en Estambul, Turquía, en 2018.

El premier haitiano Ariel Henry gobierna sin un parlamento y en medio de una grave crisis política crónica pero agravada por el asesinado del expresidente Jovenal Moise, en julio de 2021 en su domicilio particular, y el accionar de pandillas criminales.

Blinken trató de evitar el intercambio al principio con evasivas, pero el hombre, que hablaba con firmeza pero sin llegar a gritar, no cejó, y el secretario de Estado finalmente le respondió.

«Seguimos trabajando por una transición que lleve a elecciones justas que sean apoyadas por todo el pueblo de la nación y ayudando a las autoridades a lidiar con la violencia de las pandillas», sostuvo Blinken, pero no hizo comentarios respecto al planteo sobre Arabia Saudita.

Seguir leyendo
El Argentino
Click para comentar

Deja un comentario

CABA

Derrumbe de Beara en CABA: temen pacto de impunidad

El boliche había sido clausurado por irregularidades. El gobierno porteño levantó esa clausura. Un par de meses después llegó el desastre y las muertes.

Publicado hace

#

Juan Lizarraga y Alicia Tagliaferro, padre de Ariana Lizarraga y madre de Leticia Provedo, las jóvenes fallecidas en el derrumbe del entrepiso en el boliche Beara en 2010 -durante la jefatura de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires-, coincidieron en destacar que durante el juicio los acusados hicieron hincapié en que durante estos 12 años sus vidas se arruinaron pero consideraron esas declaraciones como «indignantes» ya que «las que no están son Leti y Ariana» y temen que «pueda haber impunidad».

¿QUÉ PASÓ?

En septiembre de 2010, el entrepiso del boliche ubicado en Scalabrini Ortiz 1638, donde se encontraba el sector VIP colapsó y se derrumbó sobre la planta baja causando la muerte de las jóvenes que tenían 20 y 21 años, mientras que otras 50 personas resultaron heridas.

Doce años después de aquella noche los familiares de las víctimas esperan el veredicto que se dará a conocer el próximo 22 de junio, según resolvió el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº7 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

EL JUICIO

«El juicio fue revivir esa noche y escuchar todas las declaraciones de los imputados que hacen mucho hincapié en que ellos tuvieron dificultades comerciales, laborales y en sus vidas privadas; pero la que perdió su vida fue Leti y de esa pérdida no se vuelve», dijo a Télam Tagliaferro madre de Leticia.

Para la mujer, los acusados que durante el juicio insistieron en remarcar que este hecho afectó sus vidas «piensan que estos 12 años les paso solo a ellos te empiezan a hablar de los hechos de su vida pero las que no están son las chicas», sostuvo.

Al respecto, contó que Leticia estaba cursando la carrera de sociología, hablaba inglés y trabajaba en un negocio familiar, «ella se preparó para vivir y lograr cosas», dijo.

LOS IMPUTADOS

Por las muertes de las jóvenes fueron imputadas 17 personas: Juan Carlos María Yun, Agustín Dobrila e Iván Andrés Fliess, dueños de Beara, el maestro mayor de obras Gustavo Amaru; 4 funcionarios del Gobierno porteño (Martín Diego Farrell, Pablo Damián Saikauskas, Norberto Cassano e Isaac Rasdolsky). También el comisario de la Policía Federal, Rodolfo Cabezas y los integrantes de esa fuerza Gustavo Flaminio, Luis Acosta y Julio González.

Además, fueron investigados quien organizó el recital de esa noche, Maximiliano Fratino, el encargado de Beara Agustín De Grazia; Leandro Camani y Matías Pantarotto, ambos gestores de la sociedad comercial «El Viejo Sabio» que regentaba el boliche, y la exdirectora de Fiscalización y Control del Gobierno de la Ciudad, Vanesa Ileana Berkowski.

EL ALEGATO

En su alegato, el fiscal, Oscar Ciruzzi, había pedido penas de entre 3 y 4 años y 6 meses de prisión -y, en algunos casos, de inhabilitación- para 12 de los involucrados, mientras que requirió la absolución de otras cinco personas.

«Siento que puede volver a haber impunidad», dijo Tagliaferro, quien precisó estar de acuerdo con la penas solicitadas por la fiscalía aunque opinó que no cree que ninguna persona vaya preso.

«No quiero que salgan indemnes, porque sino hubieran construido ese entrepiso y tan mal, mi hija estaría viva; si lo hubieran inspeccionado como correspondía, mi hija estaría viva; si lo hubieran habilitado como correspondía, mi hija estaría viva y, por sobre todo, si Farrel -exresponsable de la Dirección General de Habilitaciones y Permisos- no hubiera firmado la habilitación mi hija estaría acá», afirmó.

LA CLAUSURA QUE LEVANTÓ MACRI

Unos meses antes el boliche Beara había sido clausurado por irregularidades y el gobierno porteño levantó esa clausura concediendo una habilitación como «salón de fiestas privadas» cuando en realidad funcionaba como discoteca, argumentó el fiscal Ciruzzi.

«Todos sabían que Beara estaba siendo utilizada para otras cosas, todos sabían que había un entrepiso con endeblez constructiva, todos sabían que habían 700 personas que era mucho más de lo permitido (en el local), entonces todos se tendrían que haber representado el resultado de muerte», añadió.

«Estoy ansiosa y con temor, quiero que piensen que podían ser sus hijos, cuando se lamentan tanto por sus vidas me gustaría decirles que le cambió el lugar a cualquier con tal de tener a Leticia viva, ellos llegan a sus casa y pueden darle un beso a todos sus hijos, nosotros no», concluyó la mujer.

LAS MUERTES

Por su parte, Juan Lizarraga, padre de Ariana que al momento del derrumbe tenía 20 años y estudiaba derecho, dijo a esta agencia que todos se quejaron por el tiempo procesal que sus vidas se arruinaron.

«Decir que perdieron amigos, la oportunidad de llegar a juez, que le arruinó su carrera política, que no pudieron adoptar hijos, que tienen inhibidas las propiedades o la salida libre del país, es indignante porque nosotros perdimos a nuestra hija», enfatizó Luzarraga.

El Argentino

En tanto, dijo que espera que el tribunal sancione lo que sucedió aunque piensa que «son muy leves las penas solicitadas, creo que el homicidio culposo queda muy lejos».

Para Lizarraga, todos sabían que el entrepiso estaba mal construido y ahora «le quieren echar la culpa a un constructor que ya falleció».

El hombre definió el juicio como «una mala obra teatral», en tanto aseguró que «no se notó a nadie estar realmente arrepentido, se notó un esfuerzo hasta por llorar; fue una vergüenza porque en 12 años nadie fue capaz de dirigirnos nuestras condolencias y ahora verlos llorar cuando hablaban en el tribunal duele muchísimo».

«Alguna vez fabulé con pararme en la puerta de la cárcel y ver pasar a alguien de ellos, pero no creo que se cumpla mi sueño», concluyó.

Seguir leyendo

Las más leídas