fbpx
Conectate con El Argentino

Edición impresa

Quince años de lucha, resistencia y compromiso: ¡Carlos Fuentealba, Presente!

«La lucha por Memoria, Verdad y Justicia sigue siendo nuestro objetivo»: la columna de Sonia Alesso (CTERA).

Publicado hace

#

Por Sonia Alesso (Secretaria General de CTERA)

Hace 15 años las y los docentes argentinos, recibíamos la dolorosa e indignante noticia del asesinato del maestro neuquino Carlos Fuentealba. Ese mismo 4 de abril de 2007, una frase se multiplicó por miles y se transformó en la bandera de nuestra lucha: «Las tizas no se manchan con sangre».

Lo que pasó ese 4 de abril en Arroyito, donde las y los docentes neuquinos reclamaban por sus derechos, fue la muestra cabal de que la derecha, ejerciendo una represión descomunal y salvaje, no tolera los reclamos y las luchas de las y los trabajadores.

Desde ese mismo día, ATEN, entidad de base de CTERA en Neuquén, se puso al frente de la lucha, junto a Sandra, la compañera de Calos Sandra y sus hijas. Nuestra organización, junto a la CTA, la Internacional de la Educación para América Latina y la Internacional de la Educación, puso todo su compromiso para que se hiciera Justicia.

Acompañamos, con paros, movilizaciones nacionales y provinciales, jornadas de protesta, firma de petitorios, radios abiertas, festivales con músicos y estuvimos presentes en las audiencias judiciales. Las y los docentes impulsamos en todo el país la realización de murales, monumentos, canciones, y logramos que escuelas, bibliotecas, plazas y calles lleven el nombre de Carlos.

Destacamos el invalorable compromiso de los organismos de Derechos Humanos como Madres, Abuelas, HIJOS, el CELS, entre tantos, que pelearon, codo a codo junto a nosotros durante todos estos años.

La presión ejercida por el conjunto de estas acciones posibilitó que el asesino material de Carlos esté, desde el 2007, en la cárcel, condenado a cadena perpetua. Pero la Justicia no fue completa: ni el gobernador Sobisch, que dio las órdenes, ni los altos mandos policiales fueron juzgados, lo que visibiliza el pacto entre el poder político y el poder judicial neuquino.

Ante esta situación, recurrimos a la Corte Suprema y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, donde se sentaron las bases para que este crimen no quedara impune. Todo esto provocó que en noviembre de 2021 la Justicia de Neuquén fallara a favor de que se avance en el juicio a todos los responsables de la represión en Arroyito.

El incansable coraje y compromiso de Sandra sostuvo la lucha ante las innumerables adversidades y retrocesos. Puso el cuerpo y el corazón en esta batalla contra la impunidad. Vaya nuestro abrazo a ella y sus hijas, que forjaron este presente más justo.

A 15 años del asesinato de Carlos, la lucha por Memoria, Verdad y Justicia sigue siendo nuestro objetivo. Desde CTERA seguiremos luchando para que se haga Justicia completa. ¡Carlos Fuentealba Presente!

Edición impresa

A 212 años de la Revolución de Mayo

Veinticinco centavos, el módico precio de la gran ilusión.

Publicado hace

#

El-Argentino-Cabildo-25 de Mayo

Por Carlos Del Frade

No resulta casual que la imagen del Cabildo, emblema de la revolución de Mayo, valga 25 centavos. El módico precio de la gran ilusión, de la esperanza original. Pocos centavos vale la fecha patria. De allí que no está mal preguntar si tiene sentido celebrar algo el 25 de mayo. Si la historia solamente fuera una cuestión de fechas y sucesos que se produjeron ese día, no habría, efectivamente, muchos motivos para la celebración. Ciento sesenta y cinco personas, ni una más, ni una menos, decidieron inventar un país.

Tenían una edad promedio de 35 años. El problema era que la población del entonces Virreynato del Río de la Plata era de casi 600 mil personas y esas jornadas que van desde el 22 de mayo en adelante solamente le importaban a algunas familias de la ciudad puerto de Buenos Aires. Un hecho municipal saludado por los cañones de buques ingleses que esperaban esa señal para comercializar con los porteños. Poco para festejar. Sin embargo hubo un proyecto político que dio inicio a un proceso histórico de liberación, nacional y, simultáneamente, social.

Las ideas fuerzas de la plataforma política de mayo de 1810 se escriben en agosto de ese año: el plan de operaciones, redactado por Mariano Moreno sobre los principios de Manuel Belgrano. Está en los versos finales del himno mutilado: se vivirá con gloria cuando en el trono de la vida cotidiana esté la noble igualdad.

Pero celebrar el 25 de mayo es darse cuenta que el cabildo tiene continuidad en el cruce de los Andes y en el reparto de tierras de Artigas y Güemes; y cuestiona el presente porque sigue válido el sueño colectivo inconcluso de la igualdad. La noble igualdad pierde por goleada en el presente.

De allí la necesidad de descubrir la huella por la que caminan las mayorías. O somos continuadores del proyecto original o somos cómplices testigos de la perpetuación de la pesadilla que imponen las minorías. Esa es la cuestión. En la respuesta existencial de cada uno de nosotros está la resolución del misterio, de celebrar o no el 25 de mayo.

Nosotros festejamos. Porque sabemos que somos insistidores en la pelea por la igualdad, el viejo sueño amanecido en 1810.

Seguir leyendo

Las más leídas