fbpx
Conectate con El Argentino

CABA

Vecinos contra ciclovía en Villa Pueyrredón

En un claro mensaje hacia la administración de Larreta, los vecinos que residen sobre Carlos Antonio López y calles aledañas, afirmaron: “La Ciudad no es de Ustedes, es de todos y todo lo que se haga debe ser para el bien y mejora de todos”.

Publicado hace

#

Por Néstor Llidó

Un grupo de vecinos volvió a movilizarse para expresar su rechazo a la colocación de una ciclovía en un tramo de 20 cuadras de la calle Carlos Antonio López, una de las arterias más transitadas en el barrio de Villa Pueyrredón y en su aledaño de Villa Devoto.

Además de las concentraciones de protesta que vienen protagonizando, como la de esta noche del miércoles haciendo sonar bocinas y al compás de los bombos, lanzaron una petición en la plataforma Change.org para reclamar “una instancia de participación ciudadana en donde se escuche nuestra opinión y también las alternativas propuestas, dejando bien en claro que no estamos en contra de las ciclovías”.

A pesar del pronunciamiento vecinal, el gobierno de la ciudad de Buenos Aires insiste en seguir adelante con esta obra sobre Carlos Antonio López entre avenida De los Constituyentes y calle Chivilcoy, atravesando Villa Pueyrredón y Villa Devoto.

Si en la actualidad hay tantos inconvenientes para dejar el auto estacionado en la zona, es muy fácil darse cuenta de que el hacer una ciclovía en esta calle potenciaría el problema en una magnitud imposible de ser resuelta”, señalaron.

Por lo tanto, “ante esta situación perjudicial para tanta gente”, es que vienen pidiendo que “se revea la idea y que la ciclovía sea reubicada en una calle, por ejemplo sobre Griveo, donde el margen izquierdo esta libre desde hace muchos años”.

Además, existe la sospecha que detrás de esta iniciativa que “nos quieren imponer, se vienen los parquímetros digitales, las empresas ya listas para el sistema de fotomultas, los acarreos, entre otros negociados con un afán recaudatorio”.

En un claro mensaje hacia la administración de Horacio Rodríguez Larreta, los vecinos que residen sobre Carlos Antonio López y calles aledañas, afirmaron: “La Ciudad no es de Ustedes, es de todos y todo lo que se haga debe ser para el bien y mejora de todos”.

Seguir leyendo
El Argentino
Click para comentar

Deja un comentario

Argentina

Marcha contra Larreta y su plan de cambiar el casco histórico

Sobre calle Defensa había carteles de color celeste con la frase «Paren de arruinar nuestra calidad de vida» y «No al patio de comidas en las calles del casco histórico».

Publicado hace

#

Vecinos de los barrios porteños de Montserrat y San Telmo se movilizaron esta tarde en contra de la iniciativa del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de modificar el casco histórico porteño e instalar un polo gastronómico.

«Esto genera perjuicios no solo en el aspecto edilicio sino que también afectan la calidad de vida», dijeron a Télam algunos de los asistentes.

La movilización comenzó a las 14.30, cuando los vecinos se agruparon sobre la avenida Independencia, en intersección con la calle Defensa, en el barrio porteño de San Telmo.

En algunos de balcones de edificio de la calle Defensa había carteles de color celeste con la frase «Paren de arruinar nuestra calidad de vida» y «No al patio de comidas en las calles del casco histórico».

Asimismo, algunos vecinos repartieron volantes a los transeúntes, y otros, en cada cambio de semáforo, mostraron un cartel en el que se leía «salvemos al casco histórico de San Telmo y Montserrat».

Los vecinos remarcaron que la instalación de numerosos locales gastronómicos en la zona causó un aumento de la contaminación ambiental, por la acumulación de basura y la contaminación auditiva, a causa del elevado volumen de los parlantes instalados en los negocios.

Jonathan Valdivieso, fundador del Observatorio del derecho de la Ciudad y vecino del barrio de San Telmo, señaló a Télam que «el gobierno de la Ciudad quiere llevar a cabo una modificación del casco histórico, pero esta área no puede modificarse porque es el área de protección numero uno, es decir el área de protección patrimonial más importante» que tiene la ciudad.

Según el vecino, el Gobierno porteño «no convocó a la ciudadanía a participar, a pensar cuáles son las prioridades y necesidades de que tenemos en el barrio histórico».

Valdiviezo remarcó que, para el desarrollo de esta iniciativa, el Gobierno porteño «no hizo los estudios de impacto ambiental necesarios para ver cuáles son las mejores medidas y cómo mitigarlas porque este plan de renovación va a implicar la intervención de entre 72 cuadras del barrio histórico».

Los vecinos enfatizaron que esta obra afectará no solo a la circulación de transporte público en el barrio, sino también a la recolección de residuos.

Valdiviezo agregó que el martes presentarán una acción judicial cuestionando «el plan de renovación en el caso histórico, justamente por falta de estudios de impacto ambiental y falta de participación y por estar violando el patrimonio».

Por su parte, María Eva Koutsovitis, integrante del movimiento Barrios Históricos Vivos consideró necesario «defender y preservar nuestra identidad e historia, porque lo que está en riesgo es nuestro patrimonio cultural e histórico».

Koutsovitis remarcó que los enormes polos gastronómicos destinados fundamentalmente al turismo generan a largo plazo «la expulsión de los pequeños comerciantes y familias que habitan en estos barrios».

Emma, una histórica vecina del barrio, criticó al Gobierno porteño debido a que «no cuida al patrimonio histórico y no invierte para preservar las calles ni los adoquines, que son un patrimonio de todos los vecinos».

La vecina remarcó que «el objetivo del Gobierno porteño es expulsarnos del barrio, debido a que si se aprueba la modificación impulsada por el gobierno de la CABA, ni autos, ni transporte público podrán circular y esto perjudica sobre todo a las personas que tienen alguna discapacidad».

Emma destacó que muchos vecinos debieron abandonar el barrio a causa de los problemas que generan los locales gastronómicos.

«Tengo 78 años, y de viernes a domingo no puedo dormir porque los bares ponen la música a todo volumen y es un peligro salir a la mañana para nosotros, porque siempre queda alguna persona en estado de ebriedad que sigue de largo. Además esto está mal iluminado, la verdad, lo que hicieron para beneficiar al turismo gastronómico fue arruinarle la vida al vecino del barrio».

El Argentino

El plan de obras del Gobierno porteño prevé intervenir más de 70 cuadras del casco histórico con trabajos que incluyen el reemplazo de calles asfaltadas por un adoquinado, el retiro de los desniveles entre la vereda y la acera y una ciclovía.

Seguir leyendo

Las más leídas