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Argentina

Movimientos sociales compartirán la Nochebuena en el Obelisco

En medio de duras críticas a Rodríguez Larreta, los sectores populares se congregarán el próximo viernes, a partir de las 21, en torno al mítico símbolo porteño, ubicado en la intersección de las avenidas 9 julio y Corrientes, epicentro de todo tipo de manifestaciones.

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Bajo la consigna «Una Navidad sin hambre en la Ciudad», militantes de organizaciones sociales porteñas compartirán el próximo viernes un encuentro de Nochebuena en los alrededores el Obelisco, en reclamo de «trabajo para todas y todos, alimentos, poder estudiar y ser cuidados», informaron voceros de los organizadores.

El encuentro se realizará el viernes a partir de las 21, en torno al mítico símbolo porteño, ubicado en la intersección de las avenidas 9 julio y Corrientes, epicentro de este tipo de manifestaciones.

“Apostamos a la unidad, en la calle, en la lucha y en las ideas. Por eso vamos a compartir la mesa navideña con todos las familias, compañeros y compañeras que se acerquen, porque sabemos que nadie se salva solo”, expresaron en un comunicado de prensa conjunto.

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El Obelisco es epicentro de todo tipo de manifestaciones populares.

El encuentro es convocado por el Movimiento Popular La Dignidad, Somos Barrios de Pie, el MTD Aníbal Verón, Liberación Popular, la Corriente Clasista René Salamanca, Barrios Unidos, Barrios Fuertes, Lucha y Rebelión.

«La Ciudad de Buenos Aires tiene una deuda cada vez mayor con las familias de los sectores populares, y el presupuesto que se proyecta para el 2022, vuelve a recortar en las áreas de desarrollo humano y hábitat, salud, género y educación», apuntaron las organizaciones en su comunicado y criticaron que «hoy miles y miles de familias se encuentran en situación de calle; en los últimos dos años se triplicó su población sin vivienda alcanzando unas diez mil personas».

«En esta misma Ciudad, se siguen proyectando y construyendo torres de lujo, no para resolver el problema del acceso y la escasez de vivienda para las familias que habitan y trabajan este suelo, sino para seguir alimentando la especulación y los negocios inmobiliarios, a sabiendas de su doble impacto negativo: tanto en lo ambiental, como en el precio de los alquileres», añadieron.

En ese marco, advirtieron que «la crisis habitacional en CABA se vuelve una realidad cada vez más alarmante y, sin embargo, no existen planes de viviendas sociales ni aumentos en los subsidios o nuevas propuestas en materia de políticas sociales».

Entre los reclamos sectoriales además exigen «una Ciudad en la que todos y todas podamos vivir y poner un pan dulce y una sidra en la mesa de nuestras familias» y «una Ciudad en la que todos y todas podamos trabajar, estudiar y ser cuidados».

«Queremos terminar con este modelo de gestión y Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta que promueve y ensancha las distancia social entre la población, generando dos pisos diferenciados respecto a los derechos sociales y humanos que deberían ser iguales para toda la ciudadanía», expresaron desde el sector.

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Economía

¿Que debería incluir la nueva ley de alquileres?

Otro ítem en el que sí están de acuerdo es que la nueva ley debe incluir estímulos fiscales y crediticios para ambas partes.

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La Unión Argentina de Inquilinos (UAI) y las entidades del sector inmobiliario coinciden de manera general en la necesidad de una nueva ley de alquileres, pero las diferencias aparecen al discutir las parámetros que tendría que contener la potencial norma ya que los inquilinos postulan que en la actualización anual debe haber poca o nula incidencia del Índice de Precios al Consumidor (IPC), mientras que los propietarios pretenden un ajuste semestral o acuerdos específicos entre las partes.

Otro ítem en el que sí están de acuerdo es que la nueva ley debe incluir estímulos fiscales y crediticios para ambas partes.

La Ley 27.551 de alquileres aprobada por el Congreso en 2019 prevé contratos con una duración máxima de 3 años, actualizaciones anuales y, en el caso de rescindir el contrato, un preaviso de 3 meses para no tener que abonar una indemnización, entre otras cuestiones.

La actualización anual del índice por el cual se hace el ajuste anual la ley prevé en su artículo 14 que debe estar constituido por partes iguales entre la variación mensual del IPC y la Remuneración imponible promedio de los trabajadores estables (Ripte).

Al respecto, el presidente de la Cámara de Inmobiliaria Argentina, Alejandro Bennazar, sostuvo que una nueva ley de alquileres debería «volver a los dos años de contrato con un ajuste cada seis meses como máximo ajustado por un coeficiente valor salario (CVS)».

En ese sentido, manifestó, que el nuevo índice de actualización no debería contener el IPC al lado porque «es una incógnita para todas las partes y obliga a negociar constantemente».

Por otro lado, Bennazar dijo que para que pueda haber un descenso de precios en el mercado son necesarios incentivos para que aumente la oferta de inmuebles acompañado por «la vuelta al acceso al crédito, como política de Estado de acceso a la vivienda y al suelo».

«Lo último que hemos incorporado son la compra de viviendas usadas para el blanqueo con dos condiciones, uso del bien propio o para su familia, y en el caso de invertir es aumentar la locativa habitacional por el término de 10 años», afirmó.

En enero en la ciudad de Buenos Aires los aumentos en los precios de alquileres -respecto a diciembre pasado- fueron de 6,2% en los monoambientes, 2,6% en los departamentos de dos ambientes y 4,3% en los de tres ambientes, según un relevamiento del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO).

En tanto, el acumulado de 12 meses de 2022 fue de 102,9% para los monoambientes porteños; 105,1% en las unidades de dos ambientes y 100% en los de tres ambientes.

Estos números cotejan con la suba de 94,8% que marcó el IPC a lo largo del año pasado, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

El presidente de la Unión Argentina de Inquilinos (UIA), Ricardo Botana, dijo que una nueva ley de alquileres tendría que «fomentar que vuelvan al mercado inmobiliario las viviendas que ya no están con incentivos fiscales, de ese tipo, para que la gente construya».

«En algunas grandes ciudades, algunos barrios, también pasó que se fueron volcando mucho a las plataformas de alquileres transitorios, lo que hizo también que se retiraran muchos inmuebles», sostuvo Botana al referirse a la falta de oferta de inmuebles en las ciudades, lo que hizo impulsar los precios de alquileres de viviendas de uso permanente.

Además, indicó que en una nueva ley el cálculo del aumento tendría que tener más preeminencia el Ripte -la remuneración promedio sujeta a aportes al Sistema Integrado Previsional Argentino- sobre el IPC para fijar el índice.

Por último, señaló que la ley de alquileres vigente si bien «trajo consigo nuevos derechos para los inquilinos», falló el artículo 14 donde se plasma el cálculo del índice por el cual se calculan los aumentos anuales «con aumentos de 83%, aproximadamente, desbarajuste dándole al inquilino los primeros 4 o 5 meses».

En tanto, el presidente de la Fundación Vocación Inmobiliaria, Hernan Iradi, enfatizó que lo que están reclamando es que «el plazo sea por dos años y que haya acuerdo de partes como siempre fue. Hoy los alquileres comerciales se alquilan por debajo de precios de la vivienda».

«La actual ley está mal porque está atada a la inflación con aumentos anuales, en febrero los aumentos van a superar el 85%, Argentina tiene inflación muy alta, masivamente se retiraron inmuebles del mercado cuando el plazo lo cambiaron a 3 años», dijo el representante inmobiliario.

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